La formulación del programa de necesidades es una tarea que corresponde al cliente, quien debe proporcionar, con la mayor precisión posible, información acerca de sus necesidades, las actividades y procesos que han de tener lugar en el edificio, las limitaciones en cuanto a costos y tiempos, sus expectativas, sus preferencias y si los tiene, sus antipatías y rechazos
Con esta información y contando con su experiencia, el arquitecto reelabora el programa. A menudo sucede que el cliente basa sus ideas sobre los locales o espacios que va a necesitar, en base a experiencias anteriores y no advierte nuevas posibilidades para resolver sus necesidades. El arquitecto, está en las mejores condiciones para idear nuevas disposiciones que le ofrezcan al cliente ventajas que éste no imaginó
Una vez ajustado el programa de necesidades y evaluados los restantes condicionantes del encargo, el arquitecto preparará el proyecto como respuesta a sus necesidades y expectativas. En general, el proyecto abarca tres etapas que se desarrollan sucesivamente: croquis preliminares, anteproyecto y documentación de proyecto