Siempre resulta conveniente que el arquitecto presente a su consideración croquis preliminares, constituídos por planos, diagramas o esquemas funcionales que exhiben las relaciones entre las diversas partes o sectores del edificio o de diversos edificios entre sí.
Los croquis suelen despertar la imaginación del cliente, aclarar sus ideas, llamar su atención sobre puntos que había pasado por alto o sugerirle nuevas posibilidades y requerimientos. Cuando se han resuelto las cuestiones fundamentales sobre la planificación del edifico y alcanzado un total ajuste del programa, el arquitecto podrá formular el anteproyecto y expresarlo en planos, croquis, escritos o modelos en escala.